Vera Tyuleneva habla sobre “Virgo”

Eva y María

La oposición entre las figuras de Eva y María, reflejo de la naturaleza dual de la mujer, aparece ya en los primeros textos de los Padres de la Iglesia. He aquí Eva: terrenal e imperfecta, sensual y provocativa, seductora y víctima de seducción. En el extremo opuesto de la balanza reposa María: mujer pura, mujer-amparo, mujer-consuelo, piadosa y sufrida. Eva es la madre del género humano; María, la madre de Dios. Eva es el pecado original; María, la expiación.

El mundo contemporáneo le da su propio giro a esta simetría. La figura femenina oscila entre el emblema de la sublime divinidad, símbolo de belleza, cargado de valores, y un simple objeto de consumo. En una tienda de abarrotes la Santa Patrona de una estampa y la ineludible calata del calendario de turno se miran con curiosidad y desconfianza desde las paredes opuestas.

La serie fotográfica “Virgo” de Valerie Velasco no sólo recoge los dos extremos, uniéndolos de una manera audaz e irónica, sino que da la vuelta completa a la tortilla discursiva. La simbología derivada de la figura femenina ha sido, en la mayoría de los casos, creada por los hombres. La mujer vista por un hombre es siempre un misterio hermético. Valerie traslada ambas metáforas en el plan de un monólogo en primera persona.

Sus personajes presentan todo un abanico de fusiones entre lo más elevado y lo más insinuante. Las claras alusiones a la iconografía religiosa católica, tan profundamente arraigada en la cultura popular cusqueña, nos conducen al mundo celestial de María, mientras las voluptuosas formas de Eva traslucen entre gasas, plumas, pieles y encajes. Son al mismo tiempo íconos y pin-ups.

El juego simbólico y metafórico deja entrever otro aspecto de las imágenes: en cierto sentido pueden ser vistos como retratos. Cada una de las Evas-Marías de Valerie lleva un nombre propio (son los verdaderos nombres de las modelos que han posado para las fotos) y una suma de características que lo secundan y desarrollan. No son modelos convencionales y la forma de su representación da una clara preferencia a la personalidad frente a todo criterio estereotipado de belleza corporal.

La militante feminidad de Valerie Velasco, autora del concepto y de la escenografía del proyecto “Virgo”, en la vida real se sostiene sobre una pacífica y fructífera colaboración con dos artistas hombres: Gustavo Vivanco y Alfredo Velarde, cuyo aporte fundamental es la fotografía. Un caso más de la dialéctica de principios opuestos.

Vera Tyuleneva*

*Nació en San Petersburgo, Rusia, y vive en el Cusco desde el año 1999. Es Licenciada en historia e historia de arte,Magister en antropología, Doctora en historia. Es Presidenta dela Asociación Cultural “Charlie Quispe & Co”, y Coordinadora del Festival VideoBabel. Asimismo, es Miembro del Instituto Americano de Arte del Cusco y Docente de la Universidad San Ignacio de Loyola, Extensión Cusco. Trabaja en el Cusco como curadora y gestora cultural durante los últimos 11 años.

Proyecto Virgo, Valerie Velasco - Proyecto 3399 6

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