César Ramos habla sobre “Made in Taiwan”

¿Made in Taiwan?

La primera década de este nuevo siglo nos confronta con las limitaciones de los discursos triunfalistas que el neoliberalismo y el consumismo desaforado han construido para aquello que presentan como botín triunfalista de sus mas mórbidos deseos. Aun cuando estos deseos inconclusos sea resultado de sus miopías y egoísmos frente a si mismos y la naturaleza. Ejemplo de este estropicio globalizante es la visión idealizada de un Cuzco para un megaturismo de pacotilla y simplón con el que romanticamente presumieron vender la heredad por modernidad, ciencia y el dominio de la naturaleza a cambio de traer el mejor de los mundos a la ciudad ombligo. Hemos de reconocer que nada de ello se ha cumplido. ¿Será que hoy la felicidad es un cuento made in Taiwán, populachero y ramplón?

Los once jóvenes artistas coscorunas que exponen en esta sala, hacen carne de estas dolorosas contradicciones mas en una acción afirmadora y reparadora deciden reapropiarse  del discurso exitoso de postal y baratija para turistas, para levantar sus miradas en una reflexión que nos ate al compromiso de asumir adultamente nuestros destinos.

La cotidiana vida del cusqueño es reelaborado desde elementos culturales propios,  en conflicto con códigos y emociones reapropiadas y ajenas, en aras de volverla una ciudad cosmopolita, pluricultural. Sin embargo, en el proceso se ha visto sometida por diversos estereotipos que van desde su importante herencia cultural hasta la banalidad del desenfreno. Así burdamente comercializados como chucherías chinas, hoy son solo imagen, simulacro de gozos, espejismo de a dólar. Solo mercancías. Lo propio es un discurso distante remplazado con estampas comunes llenas de color local.

Es así que en las imágenes elaboradas por estos artistas, rescatan los idílicos sueños, ilusos, banales como los descaradamente plásticos ornamentos, todos simulacros depositarios con aquello que llaman vida moderna. Es en la estúpida ficción con la que se viste el hombre ante su propia desolación donde se evidencia el frío e inevitable escombro que toda pretensión humana deriva luego de su fracaso. Así nos los recuerdan con cáustica ironía a través de esas conocidas y masificadas composiciones pop cantadas perturbadoramente en quechua. Feroz crítica que estos jóvenes artífices, emulando los detritus de una civilización consumista, evidencian la responsabilidad del fracaso.

Con todo ello, al trabajar el concepto de efímero-frágil-desechable-reciclable se lee como mandato imperativo en nosotros, ciudadanos de a pie, respondernos si estamos consientes de nuestra propia extinción o estamos haciendo los meritos necesarios para ingresar a las salas del museo del olvido. Que no se culpe a nadie, estamos muriendo por mano propia.

César Augusto Ramos Aldana, Antropólogo y Curador independiente

MDT catálogo 10