11 Mil pies

Proyecto: 11 MIL, Catorce escultores, Veinte esculturas y Una sala (2012) / Curaduría: Jorge Flores / Lugar: Sala de Arte Contemporáneo del Convento de Santo Domingo, Qorikancha, Cusco.

Once mil pies, Catorce escultores, Veinte esculturas y Una sala

DE ADELANTE

ONCE MIL PIES surge como consecuencia natural de 3399MSNM THINK TANK, que en 2010 fue el primer logro de gestores culturales, artistas y amigos, quienes trabajamos de manera conjunta para un proyecto épico que reunió a catorce jóvenes entre los que encontramos escultores, pintores, videoartistas, fotógrafos y arquitectos, que participaron de una muestra que recorrió las principales ciudades de Perú y que se convierte en un hito del arte regional.

Así nació un nuevo proyecto, reunir a los nuevos referentes de la escultura cusqueña , repitiendo premisas básicas, primacía de juventud y el desarrollo de propuestas ajenas al mercado turístico artesanal de tanta influencia en el medio. Partiendo de que el propio termino: escultura está en cuestión, que desde hace siglos hemos seguido un desarrollo ajeno al de los grandes ejes de la “historia del arte universal”.  El ande y más exactamente Cusco se convierte en un entorno que  se ve como campo de cultivo para una nueva camada de artistas fruto de un macrocosmos global con fronteras desdibujadas, generación que involucrada con las nuevas redes, medios y lenguajes, encuentra en la creación multimedia una plataforma para sus necesidades de expresión. Jóvenes frutos también de un momento donde quizás sea necesario, sustituir la teorización de los espacios y los territorios por un pensar sobre flujos. Hablar de nomadismo, la necesidad de hablar del hábitat y el arraigo, sugieren que debemos entender que ahora todos y todo están en continuo movimiento.

DE ATRÁS

En Perú el  devenir histórico que pudo producir renombrados creadores, grandes maestros con un lugar en la historia del arte universal, queda irremediablemente suspendido. Con la llegada de occidente pasamos de ser el eje del mundo, a un simple anexo de la historia, y con ellos nuestros renombrados próceres del arte andino, se convierten en anónimos de la plástica. Las manos que forjaron a Punchaw, las mismas que labraron el Qorikancha, tuvieron nuevas encomiendas un nuevo dios. Así fueron erigidas columnas, cúpulas y cruces, donde antes tuvimos huacas  y momias Y con esta irrupción lo que somos hoy en día, frutos de un mestizaje continuo..

Sin figuras que verdaderamente tenga un peso especifico, quizás el nombre más sobresaliente  dentro de la escultura  cusqueña del último siglo sea el de Benjamín Mendizábal, quien desarrollo casi toda su carrera artística en Europa  bajo la tutela de su maestro y mentor…, y quien hacia el  final de su carrera decide traer su obra y entregarlas a la ciudad, quedando hasta hoy muestras de la misma para poder ser testigos de su indudable maestría. Por lo demás el desarrollo de escultura ajena al comercio artesanal fue casi nulo, Casi siempre en clave de escultura monumental en espacios públicos, es decir mayoritariamente figurativa, con carácter conmemorativo y continuamente como ejercicio del mal gusto personal de los mandatarios de turno y hay también, otras iniciativas minoritarias que lograron concatenar el devenir al presente.  Pero que con la inconstancia merman su presencia.

Teniendo estas premisas ineludibles para el entendimiento de la escultura cusqueña en el tiempo, el de una  ciudad situada a más de tres mil metros en los andes, heredera de un pasado inconmensurable y a veces aplastante. El momento actual es singular y global, tan contradictorio como real. Pese a ser una ciudad eternamente cosmopolita -durante la era prehispánica la ciudad ombligo eje del universo, en tiempos coloniales como la ciudad más importante de las nuevas tierras, en la era republicana como cuna revolucionaria, y en la actualidad como la ciudad insignia de Perú en el mundo y destino fundamental de todos los visitantes-, esta predispuesta a constantes influencias, pese a que estas nunca fueron como hoy en día, que la información llegan de maneras tan avasallantes en cantidad y velocidad. Esto sitúa el ahora como algo singular en su historia, es así que los más jóvenes artistas están generando propuestas cada vez más interrelacionadas con el mundo, pero que a su vez mantienen ese ineludible vinculo con ese espacio del cual son fruto innegable.

DE AHORA

ONCE MIL PIES, DOCE ESCULTORES, CATORCE ESCULTURAS, UNA SALA, se sitúa dentro del ámbito independiente, por la ausencia de crítica curatorial seria y constante en la ciudad de Cusco. Un esfuerzo que intenta alejarse del puro activismo y en este sentido no es casual que dentro de este grupo de artistas seleccionados, en su mayoría aborden la práctica artística moderna. Una apuesta por el coraje y tesón de hacer arte contemporáneo en un páramo, y en donde hacerlo equivale a vender sueños a corredores bursátiles. La suerte de vivir en un paraíso de letanía que para el alma es fortificante y que a veces para el trabajo es un ancla.

La exposición, acorde con la cantidad de artistas involucrados, y el diverso uso de soportes ofrece una gran pluralidad de planteamientos y sensibilidades. Consecuencia del carácter individual de los exponentes, podemos decir que no existe una tendencia general que se aprecie a simple vista pero que conforme uno se adentra en la observación del todo, se percibe que en su mayoría giran en torno al arte ensimismado, volcado en su propio mundo y el universo interior.

La muestra reúne artistas de diversas tendencias, lenguajes, estilos y objetivos. Autores mestizos que demuestran cómo se reconfigura su ideario a cada instante, inmediatamente. Viviendo dentro de una paradoja que determina su identidad, frutos en un entorno  bizarro que atraviesa los polos de lo etéreo y cosmopolita, no en torno a un concepto expositivo estático, que no puede ni debe hacerse en una presentación de características regionales, sino a las peculiaridades individuales que originan los atributos únicos del espacio y los expositores. Obras que en algunos casos pueden resultar algo inocentes, carente de elementos coherentes discursivos,  supeditada a la complacencia retiniana, pero que no por ello deja de ser relevante, merecedoras un espacio. Tampoco quiere decir que dentro de las expectativas estén el conceptualismo arduo de la creación contemporánea, o la necesidad  de adoptar una postura de comentario crítico respecto a su entorno o el dotar de un espesor semántico a cada una de las obras que forman parte del montaje.  Quizás este precepto atente contra los méritos individuales, pero beneficia y potencian la trascendentalidad del conjunto.

Pues desde una postura  ajena al arte como un servicio público, defiendo la necesidad de más esfuerzos colectivos independientes, auto gestionados y auto financiados. Poniendo sobre la mesa no solo los resultados artísticos, sino de alcance.  de Proyecto 3399, como una nueva plataforma que busca seguir creciendo y trascender a sus miembros.

Jorge Flores 

Descargar: Catálogo 11MIL, Proyecto 3399

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