Marcel Duchamp, el gran transformador del arte

• Marcel Duchamp, el gran transformador del arte

Hasta nuestros días las ideas críticas, incisivas y provocadoras que desarrolló Marcel Duchamp (1887-1968), a muchos les parecen displicentes apariciones en el devenir del arte. Aunque siendo objetivos, junto con las corrientes del suprematísmo, dadaísmo, futurismo y demás ismos que surgieron en siglo XX,  son un perfecto reflejo del espíritu de su época. Lo que hicieron Duchamp y sus contemporáneos fueron actos creativos, reflexiones artísticas que rompieron esquemas y transformaron el arte –y con esto el mundo.

¿Cuál es la verdadera materia que conforma al arte? Los pigmentos y herramientas del artista, los soportes sobre los que éste enviste y ataca, o las pasiones que lo conducen a crear, las ensoñaciones e ideas que ha formulado; así mismo pueden ser los traumas del hombre que crea y aquellas pulsiones del inconsciente que no entiende. Duchamp, dotado de ese carácter analítico que le distingue, formula la ecuación de una obra de arte que comienza con lo que el artista intencionalmente plantea, le sigue lo inexpresable de la obra, y lo que dice sin querer con la imagen que ha creado. Todo esto el espectador lo recibe en ese acto humano que Duchamp denomina transferencia, término que en psicoanálisis se refiere a la tendencia del analizado a transferir a la figura del analista, los sentimientos intensos que vienen de sus relaciones familiares.

Lo que Duchamp hace con los Ready mades es criticar la esencia del arte, cuestionar  la materia superficial de la imagen objetiva del mundo que reproducen la pintura y la escultura,  que atrapadas por academias y por ya insignificantes repeticiones de temas, modelos y artistas del pasado, se venían desmoronando desde un siglo antes. Duchamp desarticula una obra de arte diseccionando y analizando las partes que le componen, y lo que hace al mandar a una exhibición su ya célebre fuente (un urinario invertido firmado como R.Mutt), es una provocación para las personas que abogan por el arte retiniano. Fue una revelación del primer pedazo de esta disección, un acercamiento a esto que Donald Kuspit en su libro “El fin del arte” reconoce como lo estético vilipendiando.

Lo que hace el artista, según Duchamp, es transformar la materia inerte convirtiéndola de alguna manera en un mensaje plástico, en una representación artística que lo incluye a él como hombre creador y una visión particular del mundo y de la vida, que conecta con el espectador por una suerte de ósmosis creativa.

Octavio Paz hizo un excelente análisis de la obra de este artista, llamándola “apariencia desnuda”, una referencia clave para la comprensión de las ideas del artista y su ejecución:

Duchamp es el eslabón de una cadena, pertenece a una tradición que comenzó hace dos mil quinientos años. No menos significativas que las semejanzas son las diferencias. Entre ellas la central es el ánimo subversivo, la negación irónica. Es el rasgo que define a la modernidad y que aparece en todas las obras poéticas y artísticas desde finales del siglo XVIII.

No queda mucho por decir después de esta precisa observación, Duchamp es un agente del cambio que pertenece a toda una sucesión de eventos encadenados, ¿Qué es lo que le siguió, y que es lo que sucederá a casi 100 años de que sus obras vieran la luz? Es algo que se tiene que pensar. Este personaje calculador y metódico desarrolló fascinantes obras que definen el arte de la segunda mitad del siglo XX. Con El gran vidrio, que no llamó pintura sinoretardo en vidrio, dados y la caja verde,  Duchamp penetra en otra dimensión, una que influenció y que arrojó a la nuestra una multitud de posibilidades nuevas en el mundo del arte, una transformación  que comenzó hace mucho tiempo.

Visto en: faena.com

En este enlace, “Conversaciones con Marcel Duchamp”, de Pierre Cabanne, en PDF: http://bit.ly/125UHB7

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